Recuperada una casa en Guaduas que data del Siglo XVII Imprimir
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Casona1Preocupados por el patrimonio cultural de su municipio, cuatro integrantes de una familia, recuperaron una de las casonas más antiguas de Guaduas en Cundinamarca...

...que data de finales del siglo XVII, y la cual recibía a los arrieros e importantes personalidades, pero con el tiempo pasó  a ser una la primera industria de gaseosas “La especial” y, luego, una fábrica de vino, que hoy tratan de conservar con fines pedagógicos.

Anselmo Quintero con el apoyo de su esposa Luz Marina Garzón y sus hijas Cinthya y Angélica María hicieron lo que parecía imposible: poner a funcionar un centro histórico, cultural y comercial una casa que estaba en ruinas, cuya restauración lleva cerca de tres años, cuidando su arquitectura y la esencia de lo que fue en alguna época.

Hablamos con Luz Marina, quien nos contó las adversidades que tuvieron para adquirir y restaurar la Casa Real, además, de la labor que llevan a cabo allí. 

¿Cuál es la historia de la casona?
Casa Real es el nombre de esta joya histórica y cultural de Guaduas Cundinamarca. Real por mantener toda su arquitectura del siglo XVIII donde se conserva la estética y estructura original de pisos, paredes, enmaderados, puertas, techos y patio empedrado.

Esta casa fue lugar de paso para los arrieros, personalidades y comerciantes de la época, tanto así que encontramos vestigios donde se guindaban las bestias; su patio por sus dimensiones se puede pensar que era el sitio indicado para desmontar las cargas de la travesía que se hacía desde honda hacia Facatativá y Santa fe.

Tiempo después y en manos del señor Delfín Torres y su familia, fuera de ser su vivienda, se gestó la primera industria de gaseosas llamada “La especial”. Hoy en día mostramos las maquinas y catálogos de ellas. Más tarde en la misma casa se creó la infraestructura para la fabricación de vino de naranja, aspecto que se está reconstruyendo con fines pedagógicos y académicos para remembrar este proceso de fabricación del vino.

¿En qué momento deciden con tomar la casona?
Por la situación de deterioro en que se encontraba la casa surgió en mi esposo, Anselmo Quintero Ávila, un profundo dolor, pudiera decirse de patria, y su imaginación voló en un hermoso sueño: poder comprarla para recuperarla y ponerla al servicio de la sociedad en lo histórico, cultural y comercial.

Después de tres intentos y en diferentes épocas en que fue puesta en venta y pasando por intermediarios y comisionistas al fin pudo llegar a la persona precisa, la doctora Zayda Torres, a quien explicó nuestro proyecto de familia. ¿Ensoñador, altruista, ambicioso…? Todo lo que quiera pensarse, solo para darle el lugar  merecido a esta casa. Ella lo escuchó muy atenta y con gran alegría y entusiasmo, brevísima le respondió: “la casa es tuya”; sin embargo la pregunta que seguía a la anhelada respuesta fue ¿como la pagaremos? A pesar de todo, hoy consideramos que la casa estaba reservada, como herencia producto del gran amor por Guaduas y su historia para nosotros y para nadie más, el proverbio bien lo dice: “Al que le van a dar, le guardan”, pues aún con la dicha a flor de piel y el sincero temor que le fue expresado a la dra. Zayda sobre no tener el dinero completo para la compra, nos dieron a entender que para la antigua dueña era más importante quien iba a quedarse con ese cofre infinito de recuerdos familiares tan preciado para ella, más que cómo iban a pagarlo.

¿No les dio temor comprar una casona que estaba casi en ruinas?
Temor nunca sentimos, pero sabíamos el riesgo y siempre fuimos conscientes que lo difícil seria la parte económica. Para buscar recursos económicos intentamos vincular al proyecto a un familiar quien acepto pero, finalmente, decidimos no poner en riesgo su patrimonio y asumimos solos el reto de todo este proceso con el esfuerzo, el trabajo y la dedicación del día a día.

¿Qué los impulsó a restaurar la casona?
Mi esposo y yo somos de Guaduas y ver tan cerca la destrucción de la casa, nos hizo pensar que la alcaldía debía comprarla y rescatarla como lo que es, un patrimonio histórico. Pero como estas cosas no suelen suceder siempre tuvimos la claridad de recuperarla respetando todo su carácter y arquitectura para trascender en la historia y brindar a niños, jóvenes, adultos, el poder retornar al pasado y sentirse en otra época, la colonial.

¿Cuánto tiempo duró la restauración y a cuántas manos se realizó?

La restauración lleva más o menos tres años continuos, donde participaron cuatro personas: el gestor de la recuperación, Ingeniero Anselmo Quintero Ávila, un maestro constructor calificado con experiencia y dos ayudantes. Este trabajo requirió de mucha consulta, imaginación y creatividad para mantener la esencia, la energía y el sello personal de la casa que la hace acogedora para todos sus visitantes.

¿Encontraron algún vestigio representativo?
De Casa Real consideramos representativo las escrituras que datan de 1928 y 1932, las maquinas para fabricar gaseosa, como son la gasificadora con sus respectivos tanques y la selladora con sus respectivos manuales; un pergamino de reconocimiento a la labor social del señor Delfín Torres del año 1936, una ducha de la época, como también una foto de Policarpa Salavarrieta cuando se encontraba en un pedestal a ras del suelo en demostración al apoyo y apego que “La Pola” sentía por su pueblo, la cual consideramos fue su primera ubicación en la plaza de aquel entonces, ya que ha sido cambiada de lugar y de color en varias oportunidades.

De una casona en ruinas, paso a ser uno de los centros culturales más bellos de Guaduas, ¿cómo surge la idea, qué funciona allí hoy y quiénes están a cargo?

El proyecto es un sueño ambicioso a largo plazo pensado por etapas donde queremos trabajar con la comunidad, potenciando las capacidades de nuestra sociedad Guaduense brindando espacios culturales donde se vincule la poesía, la música, las tertulias, incluso talleres en pro de promover un acercamiento a otros idiomas.

Hoy funciona una sala de artesanías, un acogedor café-bar que permite reunir familias, amigos y conversar tranquilamente al ritmo de buena música; y pronto una sala de lectura apoyada por los antiguos dueños quienes siguen sentimentalmente  presentes en nuestro recorrido.

También funciona como sitios para eventos como: celebraciones de 15 años, matrimonios, conferencias, capacitaciones, etc.

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Con todo el trabajo realizado en la casona, ¿se recupera parte de la historia de Guaduas?
La recuperación de Casa Real ha empezado a cuestionar y activar la historia de Guaduas, ha suscitado muchas preguntas las cuales son nuestra tarea ayudar a resolver a través de tertulias y conversatorios de historia que queremos fomentar aprovechando historiadores de Guaduas y de otros lugares. Por esta casa han pasado personalidades del ámbito nacional e internacional y nos han hecho grandes elogios y reconocimientos por esta labor, además hacemos ver a nuestros visitantes la importancia que tiene Guaduas en lo social, económico, cultural y como punto geográfico estratégico para el desarrollo y el cambio del país.

¿Qué planes tienen para Casa Real?
A corto plazo desarrollar una programación cultural, a mediano plazo ofrecer otros servicios a la sociedad y a largo plazo instalarnos del todo en Guaduas para seguir protegiendo esta joya histórica y contribuir al desarrollo de la región y la sociedad donde predomine el respeto por el patrimonio histórico.

¿Cuál la mejor invitación que nos hacen para visitarla?
 Invitamos a los amantes de la historia, la arquitectura y la cultura a que conozcan uno de aquellos pueblos que a pesar del tiempo han conservado celosamente en sus antiguas casas y calles, vestigios de arduos recorridos, de fascinantes cuentos y de sorprendentes actividades que vivieron en la palabra de los abuelos, a que vayan al encuentro de una historia, de su historia, la cual solo puede ser recuperada e incluso para los más imaginativos y soñadores revivida en ésta, nuestra Casa Real.