¿En realidad el centro de Bogotá es un destino turístico de calidad?

Plaza de Bolívar
Bogotá pareciera desaprovechar el título que le han atribuido de ser un destino imperdible para la temporada más turística del año, entre diciembre y enero, por lo menos en el centro histórico de la ciudad. Podría ser atractiva durante todo el año.
04/Ene/2025. En recientes entrevistas el director del Instituto Distrital de Turismo (IDT) de Bogotá Andrés Salamanca resaltó la aparición de Bogotá en varios listados de los destinos más atractivos para conocer en temporada navideña y de nuevo año.
Es natural y lógico que como director de IDT resalte las cualidades de la capital colombiana. Sin embargo, lugares tan emblemáticos como el paseo peatonal sobre la carrera séptima entre la calle 24 y la Plaza de Bolívar no son una opción de disfrute. Su adecuación se podría planear para que sea atractiva en cualquier época del año.
La cantidad de vendedores ambulantes, las basuras, los olores fétidos, la contaminación auditiva y la continua sensación de inseguridad no hacen que ese paseo sea relajante, por el contrario, genera desasosiego. Los residentes y visitantes podrían disfrutar mas del centro de Bogotá si se opta por cambios en los que se involucren el gobierno distrital, los comerciantes informales y la ciudadanía, tanto permanentes como temporales.
Los vendedores callejeros que, por necesidad o por oportunidad, se apoderan de las calles hacen que el centro de Bogotá sea poco recomendable como uno de los atractivos turísticos de la ciudad.

Puesto de Tiro al blanco con armas neumaticas
El sábado 4 de enero entre las 6:00 y las 8:30 de la noche, hicimos el recorrido para constatar si esa sensación era infundada, tristemente comprobamos que las quejas eran reales.
En el recorrido sobre la carrera séptima de norte a sur entre la calle 22 y la Plaza de Bolívar observamos desde venta de chorizos y otras comidas al lado de basureros, personas haciendo sus necesidades fisiológicas, puestos para disparar tiro al blanco con armas neumáticas, improvisados cantantes con altos niveles de volumen hasta habitantes de calle que se abalanzan a pedirles a los transeúntes.
Aunque se realizan patrullajes policiales no es suficientes, se requieren con urgencia medidas más creativas para tratar de ordenar el centro de Bogotá y validar así los títulos que se pretenden valorar ante los turistas, nacionales y extranjeros.
Pero no todo es malo, los museos, iniciativas de recorridos turísticos, los lugares acogedores como restaurantes y cafeterías contrarrestarán un poco las experiencias poco agradables del denominado “septimazo”.






