Carlos Polo, ganador concurso de Poesía UIS

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Siempre llevaba papelitos en donde escribía versos inocentes que luego los pegaba en cuadernos ya usados y los fines de semana los leía: Carlos Polo.

ENTREVISTA_-_Carlos_PoloEn los Centros Culturales siempre leía de poesía, de poetas, de libros de poesía y ya luego se desbordó hablando siempre de eso, de ese tema que le rondaba, de la imagen, de la figura, de las calles, de los amigos, de los abrazos.

Muchos años después, no frente al pelotón de fusilamiento, supo que la Universidad Industrial de Santander estaba convocando a un Concurso Nacional de Poesía, entonces se dio a la tarea de reunir la mayor cantidad de sus trabajos, los empastó y los envió.

No tenía la seguridad de ganar, pero en el fondo, muy en el fondo, sabía que esos versos tenía madera suficiente para llevarse el premio.
Y lo ganó…

Periodismosinafan: ¿Quién le ayudó a sumergirse en ese mundo de versos?

Carlos Polo:  Con familia decidimos trasladarnos a la ciudad de Neiva, huyendo de la violencia del pueblo; pues ya habíamos soportado la primera incisión guerrillera y, con ella, la fuerte arremetida militar, accionar que acarreó centenares de muertos, que fueron cayendo uno a uno en las calles, en la plaza de mercado y hasta en el atrio de la iglesia. Partimos con el presagio, de que pueblo iba a terminar mal.

No tengo con precisión cómo se dio la entrada a la poesía, pero recuerdo que en el colegio donde cursé la secundaria, llevaban escritores para que charláramos con nosotros. Cómo no recordar los centros literarios que hacíamos tano el salón como en el aula general; tal vez, fueron estos espacios que me permitieron encontrar el camino hacia la poesía.

También recuerdo que hubo atrás aproximaciones literarias. Mi primer trabajo fue de portero en un edificio de médicos profesionales, allí llegaban la prensa local y nacional; en uno de estos medios locales, habían incluido para los subscritores unos facsímiles sobre poesía colombiana, circulaban los días domingo, yo los tomaba prestado y los leía con gran entusiasmo. Igualmente fue por la prensa, que me enteré, que el Banco de la República había facilitado el auditorio para realizar lectura y presentaciones de libros.

Psn:  ¿Recuerda cuál fue el primer poema que escribió?

CP:  Sucedió en 1987, el colegio donde me encontraba cursando noveno grado de la secundaria, decidió realizar un concurso de poesía interno. El concurso requería de un solo poema, tema libre. Yo escribí un sobre la bandera de este país, por supuesto, fue un poema panfleto, hoy día determino que este intento fue tan solo un conjunto de palabras sin mayor sentido; sin embargo, los directivos de la institución decidieron otorgarme el primer puesto, el premio consistió en la entrega de un quijote de metal, elaborado en los talleres del misma institución.

Psn: ¿Qué sucedió con ese poema?

CP: Decidí quemarlo, afortunadamente no se publicó en ningún medio impreso. Fue un ciclo que no dese recordar; tan solo, se que fue la vía que me permitió conocerme a mí mismo. Una vez se entra en la literatura y en la creación, uno es poseído por el lenguaje, por las palabras, por la sintaxis y la gramática. Mi vida se ha transformado en alguien que devora palabras y palabras.

Psn: ¿Cómo está la poesía colombiana actual?

CP: En cada una de las épocas, hemos gozado de grandes poetas en nuestro país, pero nuestra poesía se debe mirar desde el ámbito latinoamericano; es aquí donde existe las complicaciones, frente a países que tienen una verdadera tradición literaria, estoy hablando de México, Argentina, Chile, Venezuela, inclusive Perú. Países donde han surgidos poetas que han revolucionaron la poesía contemporánea en latinoamericana. Colombia apenas ha puestos algunos nombres, nombres que se han perdido en maremagno de la tradición. Actualmente, la poesía colombiana va por un buen camino, tenemos nombres como Juan Manuel Roca, Giovanni Quessep, William Ospina, Ramón Cote Baraivar, Santiago Mutis, Fernando Herrera, Elkin Restrepo, Rómulo Busto, Guillermo Martínez, Gonzalo Márquez Cristo, Antonio Correa, Horacio Benavides, Amparo Osorio, Flober Zapata, entre otros. Una generación que le ha apostado al oficio, independiente de fenómenos políticos y sociales e históricos acontecidos en del país; si algunos de estos poetas no logran entrar en el canon de la poesía latinoamericana contemporánea, pienso que por lo menos abrirán el camino a la nuevas generaciones, como Jorge Cadavid, Nelson Romero, Juan Felipe Robledo, Federico Díaz-Granados, Andrea Cote, Felipe García, Lucía Estrada, Lauren Mendinueta, Saúl Gómez entren otros.

Psn:  ¿Cómo surgió la idea de participar en el concurso de la UIS?

CP: Había escrito el libro desde hacía ocho años, algunos de estos poemas me habían augurado el camino, dándome un premio de poesía regional. Entonces, entendí que me encontraba en el camino correcto. El tema salió influenciado por la lectura de los libros: “El Cuervo” de Alan Poe, “El Cuervo” de Ted Huhes y “Señales de cuervo” de Juan Manuel Roca. Durante el proceso escritural, leí un centenar de libros de poemas y, algunas novelas y algunos de cuentos, porque había escuchado que la narrativa ayuda a la poesía. Cada año, el libro era transformado en todo el sentido de la palabra, reconozco que fui obsesivo, a tal punto, que un día casi decido destruirlo, gracias al concurso de la UIS, que entré por la red virtual, el libro ahora tiene su propio vuelo.

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