Sharjah y Bogotá, raíces compartidas que se reencontrarán en la Filbo 2027

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Protagonistas en la organización de la Filbo 2027 / Foto periodismosinafan

La FILBo 2027 tendrá a Sharjah como invitado de honor. La decisión refuerza los vínculos culturales entre Colombia y el mundo árabe, unidos por la literatura, el idioma y la historia

03/oct/2026. Más de tres millones de colombianos tienen ascendencia árabe. Esa cifra ayuda a explicar por qué la elección de Sharjah como invitado de honor de la 39ª Feria Internacional del Libro de Bogotá, planeada para 2027, encuentra un terreno fértil para el encuentro cultural.

No se trata únicamente de una presencia internacional en uno de los eventos editoriales más importantes de América Latina. También es una oportunidad para reconocer los múltiples hilos que, desde hace generaciones, conectan a Colombia con el mundo árabe.

La noticia fue confirmada durante la presentación oficial de la alianza que llevará al emirato a participar de manera destacada en la edición que se realizará entre el 20 de abril y el 3 de mayo de 2027 en Corferias, en Bogotá.

Prólogo de la Filbo

Para la ministra de Cultura, Paola Holguín, el interés por Sharjah responde a una trayectoria sostenida de apoyo al libro y a la creación literaria.

Estamos siguiendo de cerca las actividades de la autoridad del Libro de Sharjah, su amplia red de iniciativas en favor de la creación literaria, las bibliotecas, la traducción, la circulación de libros y la cooperación editorial internacional: Ministra de Cultura

La ministra destacó además el tamaño y la influencia de la feria del libro que se realiza en ese emirato desde 1982, considerada una de las más concurridas del mundo con más de dos millones de visitantes. También resaltó una iniciativa singular: la creación de una zona franca dedicada exclusivamente a los sectores de la edición, la impresión y los medios de comunicación.

Con esta designación, la feria bogotana se suma al grupo de grandes encuentros editoriales internacionales que han tenido a Sharjah como invitado de honor, una decisión que fortalece la proyección global de la FILBo.

Huellas

El anuncio no estuvo marcado únicamente por cifras o proyectos editoriales. Buena parte de la conversación giró alrededor de los vínculos culturales que han sobrevivido durante siglos y que todavía se manifiestan en la vida cotidiana.

Palabras tan comunes en Colombia como “almohada”, “almojábana”, “ojalá” y “albañil”, entre otras guardan una raíz árabe que permanece viva en el español. Lo mismo ocurre con numerosos apellidos y nombres presentes en distintas regiones del país.

Durante la presentación se recordó también la permanencia de términos como “Madina”, una palabra que en Colombia se transformó en “Medina” como apellido y nombre geográfico.

La reflexión apuntó a una idea sencilla pero poderosa: las lenguas, al igual que los libros, son capaces de conservar los rastros de antiguos encuentros entre pueblos que, a pesar de la distancia, siguen dialogando a través de la cultura.

Peros estos son muy pocos ejemplos de los miles de de casos en que las raíces árabes se manifiestan en la idiosincrasia colombiana, que por lo habituales ya no las diferenciamos del resto del lenguaje y costumbres consideradas como propias.

Cuando afirmamos que Sharjah se encuentra hoy en Colombia, hoy en Bogotá, estamos construyendo sobre un legado de conocimiento mutuo y profundas raíces humanas y culturales: Ahmed Bin Rakkad

Puente

El presidente de la Cámara Colombiana del Libro, Emiro Aristizábal, destacó la relevancia de contar con la participación de un territorio que ocupa un lugar singular dentro de los Emiratos Árabes Unidos, al ser el único que limita con los otros seis emiratos de la federación.

Por su parte, Ahmed Bin Rakkad, director ejecutivo de la autoridad literaria de Sharjah, describió la invitación como una prolongación natural del diálogo que ambas instituciones han venido construyendo. Según expresó, la presencia del emirato en la feria representa una oportunidad para fortalecer el intercambio entre editores, escritores y traductores de distintas regiones del mundo.

Cuando afirmamos que Sharjah se encuentra hoy en Colombia, hoy en Bogotá, estamos construyendo sobre un legado de conocimiento mutuo y profundas raíces humanas y culturales: Ahmed Bin Rakkad

La frase resume el espíritu de una participación que va más allá de una agenda protocolaria. La llegada de Sharjah a la FILBo 2027 propone un reconocimiento a las herencias compartidas y una apuesta por nuevas conversaciones. Entre libros, traducciones y proyectos editoriales, Bogotá será el escenario donde dos tradiciones culturales volverán a encontrarse para confirmar que la distancia geográfica no siempre impide la cercanía de las historias.

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