Ricardo Silva Romero: “Lo escandaloso es que muchos jóvenes no sepan qué pasó en el Palacio de Justicia en 1985”

Con “Mural”, Ricardo Silva Romero reconstruye desde la literatura el drama humano de la toma y retoma del Palacio de Justicia en 1985, dando voz a víctimas y sobrevivientes olvidados por la historia oficial.
Mayo de 2026. Cuarenta años después de uno de los episodios más dolorosos de la historia contemporánea colombiana, el escritor Ricardo Silva Romero vuelve sobre las heridas abiertas de la toma y retoma del Palacio de Justicia con “Mural”, una novela que se aparta de los discursos oficiales para detenerse en el miedo, la incertidumbre y el dolor de quienes quedaron atrapados en medio de la tragedia de noviembre de 1985. Más que una reconstrucción política, el libro propone una mirada íntima y profundamente humana de aquellos días que aún estremecen la memoria nacional.
Durante la conversación, Silva Romero aseguró que una de las mayores satisfacciones que le ha dejado la publicación de “Mural” ha sido la reacción de las víctimas y sus familiares. Cuenta que muchos lectores han recibido la obra con afecto y gratitud porque no intenta convertir los hechos en una epopeya ni en un relato de vencedores y vencidos. Por el contrario, el escritor explicó que quiso acercarse a las personas que estaban dentro del edificio como seres humanos atravesados por el miedo, el desconcierto y la tragedia.
El autor también expresó su preocupación por el desconocimiento que existe entre las nuevas generaciones sobre lo ocurrido en el Palacio de Justicia. Para Ricardo Silva Romero resulta alarmante que jóvenes colombianos apenas hayan oído hablar de un hecho que marcó la historia reciente del país y dejó profundas preguntas sobre la violencia y el poder. Considera que el silencio alrededor de estos episodios revela vacíos graves en la manera como Colombia transmite su memoria histórica.
En “Mural”, el escritor evita deliberadamente construir héroes o villanos absolutos. Según explicó, su interés estuvo en retratar cómo distintos seres humanos terminaron arrastrados por decisiones extremas y liderazgos incapaces de medir las consecuencias de la violencia. La novela, dice, busca complejizar el relato histórico y alejarse de las simplificaciones ideológicas para recordar que detrás de cualquier confrontación existen vidas truncadas, familias fracturadas y heridas que atraviesan generaciones enteras.
Parte de la fuerza narrativa de la obra proviene de una investigación minuciosa en la que Silva Romero reunió testimonios y voces que pocas veces habían tenido espacio en las reconstrucciones tradicionales sobre el Palacio de Justicia. Entre ellas aparecen trabajadores anónimos del edificio, como porteros y empleados, que vivieron el horror desde lugares invisibles para la historia oficial. El autor considera que dignificar esas pequeñas historias también es una manera de reconstruir la memoria colectiva del país.
Además de “Mural”, Ricardo Silva Romero reveló que actualmente trabaja en nuevos proyectos literarios relacionados con el exilio y la realidad colombiana. Fiel a una obra que constantemente dialoga con las heridas sociales y emocionales del país, el escritor anticipó que sus próximas novelas continuarán explorando los dilemas humanos que deja la violencia, pero también la necesidad de entendernos y convivir en medio de las diferencias.






