Batuta y el Grupo Putumayo en el concierto “Un canto a la tierra y a la vida”

Parte de la sinfónica y el coro Batuta se unieron al Grupo Putumayo para el concierto “Un canto a la tierra y a la vida” en el Teatro Julio Mario Santo Domingo de Bogotá
02/Sep/2024. ¿Qué tienen en común la zampoña y el violín? una respuesta podría que son representativos de dos culturas geográficamente distantes pero unidos en torno a la música que da identidad.
La zampoña funciona con el viento, tiene origen en los andes y ya existía a finales de siglo XV, cuando llegaron los europeos a estas tierras. El violín tiene origen en Italia a comienzos del siglo XVI, es un instrumento de fricción de cuerdas.
Violines y zampoñas sonaron al unísono en un espectáculo que arrancó aplausos y ovaciones en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, gracias al talento de la sinfónica juvenil de Batuta y la agrupación Putumayo, acompañados por el coro Batuta.

Programa del concierto
El espectáculo Un canto a la tierra y a la vida ocurrió el domingo 1 de septiembre en un mano a mano entre los jóvenes músicos de Batuta y los experimentados integrantes de Putumayo, dejó en evidencia que la diversidad musical y cultural es un factor de unión y no de separación como podrían creer quienes se esconden en el purismo para entorpecer iniciativas como la presentada en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en Bogotá.
Pasadas las 5:00 de la tarde el Grupo Putumayo abrió el espectáculo con repertorio de 15 canciones y la musicalización con zampoñas, quenas, palos de aguas, guitarra, batería, birimbaos y otros instrumentos autóctonos que enmarcaban los mensajes reflexivos sobre la necesidad de pensar en la madre tierra o pacha mama.
Luego el turno fue para el componente de unos 30 violines, por lo menos 10 violonchelos y cascabeles de la Sinfónica Juvenil Batuta que, tras varias interpretaciones, le dio el paso al Coro Juvenil Batuta.
Una vez juntos en el escenario: el Grupo Putumayo, orquesta y coro Batuta, ejecutaron un despliegue de talento, emoción y sensibilidad que al público le fue imposible evitar expresar con aplausos y ovaciones, en grandes proporciones, lo magistral que resultó el acto cultural, inclusivo y hermanado.





